Argelia
Argelia
2,382 mill. km2,42,4 mill. hab.(2020)
Capital: Argel
Dinar argelino
Última Actualización: Marzo 2022
Descargar
| MUY BAJO | BAJO | MEDIO | ALTO | EXTREMO |
|
Político
|
Estabilidad Política |
|
| Regulatorio |
|
|
| Contractual |
|
|
| Integridad |
|
|
| Soberano |
|
|
Operativo
|
Institucional |
|
| Infraestructura |
|
|
| Laboral |
|
|
Seguridad
|
Delincuencia |
|
| Terrorismo |
|
|
| Conflicto Armados |
|
|
| Disturbios Civiles |
|
|
| Secuestro |
|
|
Cibernético
|
Ciber Extorsión |
|
| Fuga Datos |
|
|
| Ataque Disruptivo |
|
|
| Espionaje |
|
|
| Fraude Financiero |
|
|
Salud
|
Salud |
|
|
Natural
|
Natural |
|
Argelia es una república presidencialista en la que el jefe de Estado, elegido para un mandato de cinco años, nombra al primer ministro y al gabinete. Sin embargo, las instituciones formales del país no reflejan la realidad del poder, ya que la toma de decisiones a nivel nacional es muy informal. Los persistentes disturbios civiles (agravados tras las protestas del movimiento Hirak en 2019) y las dificultades económicas han erosionado la estabilidad política. Los resultados de las elecciones de 2019, donde Abdelmadjid Tebboune fue nombrado presidente, muestran que la participación ciudadana fue extremadamente baja. Sin embargo, el movimiento Hirak ha perdido fuerza principalmente por las restricciones Covid y en parte también por las reformas constitucionales de 2020, que lograron apaciguar los ánimos. Además, el presidente Tebboune ha continuado con la detención de algunos sus líderes, lo cual ha debilitado su visibilidad y capacidad de influencia.
La reforma constitucional ha sido una de las principales reivindicaciones del movimiento de protesta en el país. Cuando el ex presidente Buteflika dimitió tras las protestas de 2019, la principal promesa del nuevo presidente fue convocar un referéndum para ratificar los cambios gubernamentales en la Constitución. Sin embargo, aunque el 67% de los votantes aprobaron los cambios en la Constitución, solo el 23,7% de los votantes con derecho a voto acudieron a votar. Esto refleja una apatía de la ciudadanía hacia la élite política, y la traslación de la contestación social de las urnas al malestar social liderado por el movimiento Hirak.
Argelia se enfrentó a una doble crisis debido a la caída de los precios del petróleo desde marzo de 2020 y a la pandemia del Covid-19. Sin embargo, el precio del petróleo se encuentra actualmente en máximos. Por otro lado, una subida en la demanda de gas argelino en Europa – debido a la crisis ucraniana y las naciones a Rusia – se traducirá en un crecimiento de las exportaciones, incluso con la interrupción del gasoducto por el conflicto marroquí. Esto ha multiplicado los ingresos del estado y dará un cierto respiro fiscal y monetario al gobierno; pero la inflación y el desempleo mantienen la presión política. Según el FMI, el PIB de Argelia se contrajo un -4,9% en 2020, y prevé un crecimiento de sólo el 1,9% en 2022 tras un incremento del 3,4% en 2021.
Las fuerzas de seguridad de Argelia han contenido eficazmente la amenaza yihadista en el interior del país, reduciendo considerablemente la probabilidad de que ocurran ataques terroristas en ciudades importantes. No obstante, la amenaza que suponen Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQIM) y el Estado Islámico (IS) mantendrá el riesgo de seguridad en un nivel medio. Por otro lado, el riesgo terrorista es más preocupante a lo largo de las fronteras oriental y meridional del país, donde el riesgo de acceso de la yihad transnacional desde Libia, Malí y Túnez es más alto. La probabilidad de que se produzcan ataques coordinados o a gran escala seguirá disminuyendo con el aumento de las medidas de seguridad y las continuas operaciones antiterroristas.
Desde el corte de lazos diplomáticos entre Marruecos y Argelia en verano de 2021, las tensiones han incrementado llegando incluso a la preparación de maniobras militares a gran escala en las fronteras. Teniendo en cuenta el objetivo europeo de reducir el uso del gas ruso sustituyéndolo por el gas argelino, la mala relación entre ambos países suponen un grave obstáculo para que Argelia se convierta en el nuevo principal suministrador de Europa.
Argelia es uno de los países más afectados por el Covid-19 en África. El gobierno importará millones de vacunas Covid-19 en los próximos meses, aunque seguirá enfrentándose al desinterés de la población por inocularse. Desde diciembre de 2021, se exige prueba de vacunación para las entradas y salidas del país, así como para acceder a instalaciones públicas. Las proyecciones del Covid-19 estiman una bajada de infecciones desde mediados de febrero 2022 en adelante, tras haber alcanzado un pico (IHME).
El ejército ejerce una influencia importante sobre el sistema político de Argelia, tanto que forzó la renuncia del ex-presidente Abdelaziz Buteflika en 2019. Los partidos de la oposición siguen siendo débiles y están divididos. El movimiento de protesta, conocido como Hirak, carece de líderes que puedan negociar con las autoridades. El gobierno seguirá reprimiendo a los miembros de Hirak y a los periodistas en las manifestaciones, que se han ralentizado por el Covid-19.
El referéndum de noviembre de 2020 para reformar la constitución fue aprobado por mayoría, pero sólo participó el 23,7% del electorado, lo que podría comprometer la legitimidad de las enmiendas. Los cambios aprobados incluyen la limitación del mandato máximo del presidente a dos períodos de cinco años (consecutivos y no consecutivos), una mayor protección de la independencia judicial y la reducción de algunos poderes del presidente, a la vez que se aumentan los poderes del parlamento y del primer ministro. La nueva constitución también contempla el establecimiento de un nuevo órgano independiente de lucha contra la corrupción, una mayor transparencia electoral y una mejor protección de las minorías. Además, las modificaciones otorgan a los militares la facultad de actuar fuera de las fronteras de Argelia.
Tras la disolución de la Asamblea Nacional Popular, los argelinos votaron en las elecciones legislativas de junio de 2021. Los partidarios de la sublevación del Hirak, que rechazan el establishment político-militar, llamaron a manifestarse masivamente y boicotear las elecciones, al igual que algunas figuras de la oposición política. Esta convocatoria del Hirak y de la oposición se tradujo en una participación extremadamente baja, algo que reduce la legitimidad del Gobierno y amplía la brecha entre el poder político y la sociedad.
Argelia mantiene una política de no intervención en los asuntos de otros países, aunque el ejército argelino puede actuar en un conflicto extranjero bajo el mando de una organización internacional. Las relaciones de Argelia con EEUU, Unión Europea y Rusia (importador de armamento) son sólidas. Por otro lado, China se ha convertido en un socio económico importante - rol principal en proyectos de infraestructuras.
Argelia es considerada un Régimen Autoritario en el Índice de Democracia de 2020 (EIU), ocupando el puesto 115 de 167 países evaluados.
Argelia ocupa el puesto 91 en el Índice de Desarrollo Humano de 2020 (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.).
Argelia es el 146º de 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2021 (Reporteros Sin Fronteras). Según esta clasificación, la libertad de información sigue estando gravemente amenazada en Argelia.
Las empresas que operan en Argelia tienen que enfrentarse a una corrupción generalizada, una burocracia lenta e ineficiente y un entorno normativo muy cambiante. Aunque es probable que el Gobierno vaya flexibilizando progresivamente las regulaciones para atraer inversión extranjera. El interés del Gobierno en la inversión responde a la creciente preocupación por las finanzas públicas y la dificultad para diversificar la economía, como consecuencia de la caída del precio del petróleo desde 2014. Aunque actualmente el Estado está viendo sus ingresos multiplicados gracias a la subida histórica de los precios del gas y petróleo – consecuencia de la crisis de Ucrania. Por otro lado, las restricciones de Covid-19 podrían seguir causando trastornos operativos en los próximos meses.
Las barreras legales para la inversión en sectores no relacionados con los hidrocarburos se están reduciendo para atraer inversión extranjera directa. No obstante, el estado mantendrá el control sobre sectores estratégicos como la energía, la automoción y el acero. Las inversiones extranjeras corren el riesgo de ser expropiadas en caso de disputas con el gobierno, o si no cumplen con las expectativas.
Aunque el activismo laboral es común, afecta principalmente al sector público. Las empresas extranjeras rara vez se ven afectadas directamente por estas protestas, exceptuando las de los sectores con mucha mano de obra (construcción). Los desempleados pueden organizar protestas contra las empresas extranjeras debido a una supuesta falta de oportunidades de empleo local o un sesgo en las prácticas de contratación. Las fases de construcción y explotación de los proyectos energéticos saharianos han sido objeto de disturbios. Estas protestas normalmente no son violentas pero pueden causar importantes trastornos operacionales.
La infraestructura es eficiente en la mayoría de los centros urbanos, pero está menos desarrollada en las zonas rurales y el sur del país. Las malas condiciones de las carreteras provocan un elevado número de muertes por accidente de tráfico. Existe una escasez crónica de agua y cortes de energía ocasionales, problemas que se está solucionando con inversiones en infraestructuras.
Argelia es el 157º de 190 países clasificado en el índice Doing Business de 2020 (Banco Mundial) y el 117º entre 180 en el Índice de Percepción de la Corrupción de 2021 (Organización Transparencia Internacional).
La mayoría de los delitos suelen ser perpetrados por individuos o por grupos delictivos poco organizados. Éstos no influyen de forma significativa sobre las autoridades locales o las instituciones públicas, ni suponen un riesgo de extorsión para las empresas. Los delitos menores suelen producirse en las zonas urbanas más pobres, no donde frecuentan extranjeros ya que suelen tener una mayor presencia policial. La delincuencia más grave procede de la relacionada con los yihadistas para financiar sus actividades, especialmente en la frontera. El riesgo de que se produzcan delitos violentos es moderado.
Argelia vivió en 2019 las mayores protestas en 20 años, en las que se exigía un cambio político radical por las malas condiciones socioeconómicas y la corrupción. El Hirak sigue rechazando el sistema político vigente y es probable que en los próximos meses se produzcan protestas contra el gobierno, aunque éstas serán más pequeñas y localizadas debido al Covid-19. Sin embargo, el movimiento Hirak ha decaído también por la reforma constitucional de 2020, que ha conseguido contentar a parte de la población. Por otro lado, la represión estatal seguirá reprimiendo las manifestaciones y alimentando el descontento. Existen tensiones en torno a la contratación de grandes proyectos que pueden afectar a las operaciones de las empresas extranjeras – petróleo, gas, construcción y puertos.
Al-Qaida en el Magreb Islámico (AQIM) constituye la principal amenaza terrorista - aunque limitada - en la zona norte, y es probable que lleve a cabo atentados puntuales en las principales ciudades. El grupo se financia mediante la delincuencia organizada (incluyendo secuestros para obtener rescates; tráfico de armas, vehículos, cigarrillos y personas; fraudes de seguridad; y extorsión) y ocasionalmente opera con falsos puestos de control. Argelia lleva tiempo reforzando la seguridad fronteriza (más de 6.000 kilómetros) para evitar la entrada de yihadistas procedentes de Libia, Malí y el Níger. Es probable que Argelia intensifique la cooperación en materia de seguridad con los Estados vecinos (por ejemplo participando en la conferencia de Berlín sobre Libia en enero 2020). En el caso de Libia, la cooperación es problemática dada la prevalencia de milicias que compiten entre sí y la ausencia de fuerzas militares estatales efectivas.
Argelia seguirá enfrentándose a problemas de seguridad debido a la inestabilidad en Libia y Malí. Esto podría manifestarse en ataques ocasionales a pequeña escala dirigidos contra las fuerzas de seguridad, sobretodo en las zonas fronterizas del este y sur de Argelia. Por consiguiente, el Gobierno seguirá aumentando el gasto en seguridad. Por otro lado, las tensiones con Marruecos han incrementado, cortando sus lazos diplomáticos en verano de 2021 y cerrando el gasoducto argelino que pasaba por Marruecos para llegar a España en octubre 2021. Ambos países se están embarcando en una carrera armamentista para realizar maniobras militares a gran escala en las fronteras, aunque no hay fechas determinadas todavía. Teniendo en cuenta el objetivo europeo de reducir el uso del gas ruso sustituyéndolo por el gas argelino, las malas relaciones entre Marruecos y Argelia suponen un grave obstáculo.
Argelia es el 120º de 163 países en el Índice de Paz Global de 2021 (Instituto de Economía y Paz).
Argelia no está actualmente entre los países más ciber-atacados del mundo. Según el mapa de ciberamenazas de Kaspersky, está clasificado como el 19 país más ciberatacado (los datos varían continuamente).
Es muy probable que se lleve a cabo espionaje comercial en Argelia, y las empresas extranjeras que operan en el sector del petróleo y del gas argelino sean objetivos atractivos.
Fiebre amarilla: no hay riesgo de contraer fiebre amarilla en Argelia. Sin embargo, el gobierno exige una prueba de vacunación a los viajeros que llegan de países con riesgo de transmisión de la fiebre amarilla. Una sola dosis de la vacuna contra la fiebre amarilla es suficiente para conferir una inmunidad sostenida de por vida contra la enfermedad.
Argelia es el 163º país de 195 en el Índice de Seguridad Sanitaria Mundial de 2021 (NTI, JHU, EIU), con -0,6% de cambio respecto al 2019.
Las temperaturas pueden variar significativamente en un solo día, particularmente en el desierto del Sahara, donde la temperatura puede fluctuar de forma extrema en tan solo unas pocas horas (más de 40°C durante el día y menos de 5°C por la noche).
Argelia es muy vulnerable a las inundaciones, y a veces se producen terremotos en el norte del país. Los terremotos de menor intensidad ocurren regularmente. Ambos fenómenos naturales pueden causar muertes y daños en infraestructuras. Puede visitar las recomendaciones de nuestra Página de Emergencias.
Las nevadas pueden ocurrir en invierno y causar trastornos generalizados del transporte.







