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Australia es una democracia liberal políticamente estable que ha sido gobernada desde 2013 por una coalición de centro-derecha formada por el Partido Liberal (LP) y el Partido Nacional de Australia (Nationals). La coalición LP-National ganó su tercer mandato en las elecciones federales de 2019, estando las próximas elecciones federales parlamentarias convocadas para Mayo de 2022. El actual gobierno del LP-National no tiene mayoría en el Senado y su mayoría en la Cámara de Representantes es pequeña, lo que ha provocado importantes retrasos en la elaboración y aprobación de legislación. Sin embargo, a pesar de la inestabilidad del liderazgo en los últimos años, con seis cambios de primer ministro entre 2010 y 2018, el riesgo político en Australia sigue siendo bajo. Desde 2018, el primer ministro Scott Morrison es el jefe de gobierno, mientras que, pues Australia es una monarquía constitucional, el Jefe de Estado es la Reina Isabel II, representada por el Gobernador General David Hurley desde 2019.

Australia ha sido en los últimos años una de las economías de mayor crecimiento del mundo desarrollado. Gran parte de este crecimiento se vio impulsado por el auge de los precios de los recursos naturales, debido a la rápida expansión de China, las condiciones comerciales favorables y dos décadas de liberalización económica. El país goza de ricos recursos minerales y de la proximidad geográfica a las dinámicas economías asiáticas. Sin embargo, el crecimiento se ha ralentizado con la pandemia del COVID-19 y la confianza empresarial se ha debilitado, aunque el entorno empresarial sigue siendo positivo en comparación con otros países de la OCDE.  Según el FMI, su PIB real creció un 3,5% en 2021, con proyecciones de crecimiento real del 4,1% en 2022. El país presenta niveles muy bajos en cuanto al número de contagios por COVID-19 y las proyecciones prevén una continua tendencia decreciente (IHME).

Australia cuenta con un sistema judicial sólido que se encuentra entre los más transparentes de la OCDE, así como procesos de arbitraje bien establecidos. El sistema normativo es eficiente y justo, y el país cuenta con una mano de obra altamente cualificada. La normativa sobre salud y seguridad se aplica estrictamente, con graves consecuencias para las empresas que la incumplan. El país ofrece un entorno operacional, institucional y de seguridad muy atractivo para inversores extranjeros, si bien existen temores de un posible aumento de las medidas proteccionistas tras el enfriamiento de las relaciones con China y las consecuencias económicas de la pandemia.

En general, Australia está expuesta a un riesgo bajo de amenaza terrorista; siendo la mayor amenaza para procedente de extremistas "lobos solitarios", capaces de realizar ataques de baja intensidad. Pese al enfriamiento reciente de las relaciones con Pekín, el riesgo de guerra interestatal permanece bajo pues Australia mantiene buenas relaciones tanto comerciales como diplomáticas con la mayoría de sus vecinos regionales así como con los países desarrollados occidentales. A nivel de operaciones de seguridad, el país forma parte desde Septiembre de 2021, junto con Reino Unido y EE.UU., de la alianza militar AUKUS, aparte de ser miembro de todas las organizaciones internacionales importantes (UN, WTO, etc) y ser partícipe de múltiples acuerdos de libre comercio regionales como el RCEP

Cabe mencionar que si bien la delincuencia no es un problema de seguridad mayor en el país, el reciente incremento de la delincuencia y el fraude en el ámbito digital han impulsado al gobierno a tomar una actitud más proactiva en materia de ciberseguridad.

Político

Australia, formada por seis estados (Nueva Gales del Sur, Queensland, Australia del Sur, Tasmania, Victoria y Australia Occidental), es una monarquía constitucional con un parlamento federal bicameral: la Cámara de Representantes (cámara baja), compuesta por 151 miembros representando a los distritos (electorados), y el Senado (cámara alta), compuesto por 76 miembros, 12 procedentes de cada uno de los seis estados y dos de cada uno de los tres territorios (el Territorio de la Capital Australiana, el Territorio de la Bahía de Jervis y el Territorio del Norte). El poder ejecutivo lo ostenta el primer ministro, elegido por ambas cámaras.

A pesar de los desafíos de los últimos años por parte de los partidos minoritarios, los votantes han seguido votando mayoritariamente al ALP, de centro-izquierda, o a la coalición LP-Nacional, de centro-derecha. La coalición gobernante LP-Nacional en las elecciones generales de mayo de 2019 se aseguró una escasa mayoría en la Cámara de Representantes, pero no en el Senado. Esta situación complica el proceso regulatorio y puede retrasar la implementación de determinados programas políticos. Aún así, Australia permanece como un país muy favorable al sector empresarial, ofreciendo un entorno de inversión seguro y transparente.

Si bien Australia mantiene buenas relaciones con la mayoría de sus vecinos regionales y países desarrollados occidentales, conviene comentar también las relaciones exteriores de Australia con China. Ambos países mantienen fuertes lazos comerciales (China fue entre 2019 y 2020 el mayor socio comercial de Australia, representando 28,8% del volumen de comercio internacional del país) si bien, desde 2017 la relación diplomática se ha enfriado tras la actitud crítica de los políticos australianos hacia las acciones de China en Hong Kong o contra Taiwán. Por otro lado, bajo el contexto del Covid-19, Australia exigió al gigante asiático que facilitase la investigación internacional sobre el origen del virus, lo cual aumentó las fricciones diplomáticas.

Australia está considerada como una Democracia Plena en el Índice de Democracia 2021, elaborado por la Unidad de Inteligencia de The Economist (EIU), donde el país ocupa el puesto 9 de los 167 países puntuados.

El país ocupa el puesto 8 en el Índice de Desarrollo Humano 2020 elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

Operativo

El entorno operativo de Australia es seguro y favorable para los inversores.  Actualmente no presenta riesgos institucionales graves para los inversores, a pesar del aumento de los requisitos de control y las probables restricciones a la inversión por motivos de seguridad nacional. El poder judicial es muy respetado y transparente, lo que junto con los esfuerzos del gobierno por recortar en burocracia e incrementar la calidad y velocidad del de los servicios públicos, representa un entorno institucional atractivo y eficiente.

Un posible obstáculo operacional a considerar es el creciente proteccionismo tras el aumento de las tensiones con China, sobretodo en lo que respecta a grandes proyectos de infraestructura. La calidad de las mismas es buena, siendo su mejora y mantenimiento parte de los objetivos del plan de recuperación post-pandemia del gobierno, con especial atención puesta en los sectores energético así como de transporte terrestre y marítimo. Las políticas energéticas y medioambientales del gobierno podrían crear fricciones con grupos medioambientalistas capaces de ejercer una fuerte presión sobre el estado. La estricta normativa Covid-19 (regulada en gran parte por cada estado de manera independiente), es otro factor inspirador de recurrentes protestas.

La mano de obra está bien cualificada, si bien se puede observar cierta rigidez en el mercado laboral, en parte debido la existencia de una legislación muy estrica y la incapacidad del mercado de asignar empleo a los trabajadores de manera eficaz, el lento crecimiento de los salarios y la alta tasa de endeudamiento familiar (183 % de la renta bruta disponible). Las protestas por motivos laborales son poco frecuentes, con tan sólo un 14,3% de la población activa identificada como miembro de un sindicato. La negociación de convenios colectivos es cada vez menos frecuente, optando por negociar acuerdos individuales entre cada trabajador y el empleador (ILO). No existe legislación especial en lo que concierne a la contratación de trabajadores extranjeros, si bien a raíz de protestas laborales es posible que las restricciones a este tipo de trabajadores incrementen en los próximos años.

Australia ocupa el puesto 14 de 190 países puntuados en el Índice Doing Business 2020 del Banco Mundial y el 18 de 180 en el Índice de Percepción de la Corrupción 2021 de la organización Transparencia Internacional.

Seguridad

Los niveles de delincuencia en Australia son relativamente bajos, siendo los robos y otros tipos de delitos contra la propiedad los que más afectan a las empresas y sus empleados. La criminalidad en el ámbito digital y de fraude ha incrementado en los últimos años, lo que ha impulsado al gobierno a tomar una postura más proactiva en cuanto a política de ciberseguridad. El gobierno considera la delincuencia organizada uno de los siete riesgos clave para la seguridad nacional. Australia es considerada un centro de tráfico de drogas y la mayoría de los grupos más importantes tienen vínculos e intereses internacionales y suelen estar implicados, además, en algún tipo de delito financiero o de blanqueo de dinero. 

El riesgo de terrorismo permanece bajo, pues a pesar de que Australia continúa considerada un blanco activo para los terroristas islámicos, ningún atentado significativo se ha producido desde 2019. Los actores solitarios con base en el país suponen una mayor amenaza para todo individuo o empresa operando en el país, dado que podrían tener capacidad de realizar ataques de baja capacidad y en grandes ciudades como Sydney o Melbourne.

En Septiembre de 2021, Australia estableció una alianza militar con Estados Unidos y Reino Unido, bajo el nombre de AUKUS. El acuerdo cubre desde la creación de nuevas bases conjuntas en la zona, colaboración en materia de inteligencia y la compra por Australia de submarinos nucleares a EE.UU. Esto ha incrementado las ya altas tensiones con China así como con Francia, con quién Australia rompió un previo contrato de compra-venta de submarinos. Pese al incremento en los esfuerzos de mejora de la defensa nacional, Australia goza de relaciones relativamente estables con sus vecinos de la región y más lejanos, por lo que el riesgo de guerra interestatal permanece bajo.

Australia ocupa el puesto 16 de 163 en el Índice de Paz Global 2021 del Instituto para la Economía y la Paz.

Cibernético

Australia es el 34 país más ciberatacado, según el mapa de ciberamenazas de Kaspersky. La tendencia al aumento de la ciberdelincuencia y el fraude en Australia ha dado lugar a un esfuerzo más concertado por parte de empresas y gobiernos para reforzar los marcos de ciberseguridad.

Salud

Fiebre amarilla: Aunque no hay riesgo de contraer la fiebre amarilla en Australia, el gobierno exige una prueba de vacunación a los viajeros que llegan de países con riesgo de transmisión de la fiebre amarilla.

Australia ocupa el puesto 2 de 195 dentro del Índice de Seguridad Sanitaria Global 2021, un proyecto de la Iniciativa de Amenaza Nuclear (NTI) y el Centro Johns Hopkins para la Seguridad Sanitaria (JHU), desarrollado con la Unidad de Inteligencia de The Economist (EIU).

Natural

Australia alberga una alta diversidad climática que trae consigo múltiples eventos meteorológicos de alto impacto, como lluvias torrenciales, que muchas veces acarrean grandes inundaciones; en las costas norte y oeste son comunes las incidencias de ciclones entre los meses Octubre a Mayo, mientras que de Diciembre a Febrero los riesgos de incendio forestal incrementa exponencialmente.